El tiempo de la vida es Perfecto
30 marzo, 2019
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El perdón siempre es hacia uno mismo

Nos han vendido un concepto del perdón que nos hace mucho daño a todos, por lo que hoy dedico mi espacio a abrirte una nueva forma de percibir el perdón.

El perdón no es un yo te perdono o necesito que me perdones, puesto que nunca tiene que ver con el resto de las personas, siempre es desde dentro hacía afuera.

Si yo en mi interior pienso y siento que debo perdonar a alguien o que alguien me tiene que pedir perdón está dentro de mí, nunca sé lo que siente o piensa el resto de las personas, me pueden decir, pero nunca voy a estar en su interior para realmente tener sus pensamientos y sentimientos.

Para mi la primera parte del perdón está en comprender que si yo fuera tú hubiera hecho lo mismo, porque tendría la información genética que tu tienes y habría calzado tus mismos zapatos, pasando por la misma educación que tú recibiste, criándome en el mismo ambiente emocional que tú, por lo que tendría en mi Ser la misma información y no sabría hacer las cosas de forma diferente a ti.

Vivimos con el resentimiento frente al resto de personas, y ese resentimiento comienza por comprender que únicamente está en nosotros, el otro va a seguir su camino y posiblemente no se acuerde ni de ti. Si en este momento ha aparecido en tu vida es porque vibrabais en la misma sintonía y necesitabais un aprendizaje conjunto.

Este resentimiento comienza porque no somos coherentes con nosotros mismos, y hacemos cosas que no queremos hacer. Nuestros pensamientos son unos, nuestros sentimientos otros y de ello hacemos cosas totalmente diferentes y cuando los resultados no son las expectativas que hemos puesto nos enfadamos con el resto del mundo y pensamos que nos han ofendido.

¡¡¡¡PERDONA!!!!! Nadie tiene el poder de ofenderte, pueden hablar o decir de ti, pueden tener unas acciones, sin embargo, la respuesta son tus emociones y sentimientos seguido de tus pensamientos los que realmente te pueden hacer daño, si te duele lo que el resto haga o diga, le estás dando el PODER de tu vida, y me parece que el único poder que existe es ese, por lo que te invito a reflexionar si quieres ser Creador o Participante de tu vida.

Si nos volvemos creadores de nuestras vidas, conviviremos con el resto viéndolos como maestros de nuestra experiencia en este plano. Aquí solo venimos a experimentarnos en un cuerpo físico, si estuviéramos iluminados, no podríamos estar en este plano o dimensión, estaríamos en otra dimensión muy diferente.

Por lo que solo empezando a abrir nuestro corazón nos va a permitir caminar un sendero muy diferente, entendiendo lo primero que no hay que perdonar a nadie, todas las personas que han aparecido en nuestra vida eran necesarias para estar donde estamos. Cuando cambies la vibración y la percepción de las personas que ves cambiará tu forma de ver el mundo y aparecerán nuevas personas en nuestra vida con nuestra misma vibración.

Ya el perdón desaparece y empezamos a comprender el mundo que nos rodea, entendiendo que nada es casual y desde la Gratitud al mundo y a todas las personas que nos rodean, comenzamos a ser Creadores de nuestra realidad que experimentamos.

Para que el resto del mundo nos respete debemos respetarnos, no dejes nunca que nadie te haga victima de nada, porque eres el responsable de tu vida y no permitir que nadie nos elimine la grandeza que la VIDA nos ha dado al venir a este plano.

Nos hemos criado en un entorno donde aprendíamos a pedir perdón a Dios, realmente que crees tan importante como para tener el poder de ofender a Dios, gracias a el camino que he transitado he empezado a comprender que nada de lo que ocurre es casualidad, que debemos ser coherentes con lo que pensamos, sentimos y hacemos en nuestras vidas para aprender a ser personas más completas con nosotros mismos y con La UNIDAD que realmente somos. Mientras nos sintamos separados unos de otros seguiremos en el mismo paradigma y los aprendizajes que nos vengan serán mucho más fuertes, por lo que, si hay que aprender de los hechos de nuestras vidas, cuanto antes mejor.

También comprender que, como padres, no necesitamos que nuestros hijos nos pidan perdón para amarlos, simplemente los amamos por SER, por lo que Dios, La vida, El Universo o la Consciencia o Inteligencia Universal ya nos AMA por simplemente EXISTIR, no hay que hacer nada para que nos comparta AMOR.

Por lo que ya no esperes a que nadie te pida perdón, ni creas que debes o te deben perdonar, empieza a ser coherente en tus acciones sincronizando tu mente y tu corazón con tus acciones y desde ahí entender que cada uno habla y actúa para sí mismo.

El resentimiento solamente te va a enfermar y lo verás reflejado en tu cuerpo pudiendo incluso a llegar a destruirlo.